Por las calles frías Charlotte
caminaba hacia una reunión en casa de una conocida; por el camino sentía una
sensación macabra que le recorría la espalda, como si la muerte estuviera
caminando junto a ella, como llevándola de la mano.
En algún momento se detuvo a
comprar algo de licor, aunque no bebía, venia de una familia tradicionalista
(La criaron con la costumbre de llevar algo a cualquier verbena a la que fuese
invitada) ya cerca, la sensación tan tétrica que la acompañaba se agravó, ignorando
esto, llego por fin a casa de la anfitriona, saco
una pequeña hoja de papel, que le habían dado, con las instrucciones de que al
llegar debía tocar la puerta 3 veces y leer en voz alta lo que allí escrito estaba.
-“La vida no es vida si la muerte
no camina a tú lado por las tormentosas calles nocturnas.”
Pandora abrió la puerta, vio a
Charlotte y dijo:
.-Charlotte, me alegro que hayas
venido, sigue adelante, te presentare a los demás invitados.
Al entrar, Charlotte se tropezó con
un pequeño abrigo que había en el suelo, e intento aferrarse a Pandora, solo
rozándole levemente el brazo, pero al hacerlo sintió como si el aire huyera
asustado de sus pulmones y como si toda la sangre de su corazón se coagulara,
se levantó, temblando
.-¿Te encuentras bien? –Preguntó Pandora
.- Si, solo fue una caída tonta.
Pandora, como si fuese ineludible
para sí misma, siguió con su ceremonioso acto de presentarle los demás
invitados a Charlotte. Se dirigieron al final de la habitación, donde estaban
Mort y Lilian, Mort estaba colérico con Lilian.
.- ¡¿Cómo puedes ser tan cerda?!
¡¿Con él?! ¡¿Enserio?! Qué asco me das, no me toques. –Mort, colérico le
gritaba a Lilian, eran pareja desde hace años y ella se acostó con Nate, un
sujeto al que Mort le tenía asco.
.- Déjalo así, ya, paso solo una
vez, tú dormías. –Respondió Lilian.
.- QUE ASCO ME DAS, sigue, anda,
que alguien va a dormir y no va a despertar jamás, con Nate, debería darte asco
de ti misma.
Mort, bebió su trago de un solo
golpe y paralelamente llego Pandora con Charlotte.
.- Buenas lunas trovadores de
oscuridad (Pandora y Mort siempre hablaban de una manera poética) Ella es
Charlotte, espero sea placentera esta velada para ella, puede ser su última
salida bajo la luz de las luciérnagas.
.- Acompáñame a fumar Pandora,
siempre es placentero el tabaco y tú presencia. –Dijo Mort tras la llegada de
Pandora
.- Charlotte, acompáñame a buscar
un trago –Lilian, ansiaba dejar su conciencia tras una copa, quizás 10.
.- No bebo alcohol, le respondió
Charlotte
.- Deberías al menos probarlo,
quien sabe, quizás mañana ya no existas. –Exclamo Pandora al oír lo dicho por
Charlotte
Mort y Pandora salieron al balcón,
sostuvieron una larga conversación, entre cigarrillos y copas de vino, la
conversación se iba tornando más nefasta; eran dos personas, llenas de ideas y
ganas de matar, resignándose durante toda su vida a aplastar insectos, Pandora
aludió a Charlotte, ay pobre de Charlotte, le pregunto a Mort:
.- ¿Me ayudarías a enterrar un
cadáver?
.- Si es el de Lilian te ayudo a
cavar hasta el centro de la tierra. –Respondió el, al oír lo anteriormente dicho
.- Hablaba de Charlotte.
.- Oh, pero, ¿Qué te ha hecho ella?
.- Nada, solo me da asco, quisiera
aplastarla como a las hormigas que merodean por las baldosas en mi cocina, si,
que van por ahí, metiendo sus antenas donde no deben.
.- Te ayudo, si de verdad lo
piensas hacer, esperemos a que se vayan todos, hoy serán dos hormigas
aplastadas contra las baldosas de la cocina.
Siguieron charlando durante un
largo rato, mientras que Charlotte y Lilian bailaban, cantaban y hacían
payasadas, Charlotte bebió un trago del vaso de Lilian y se perdió totalmente
en un esa sensación placentera en su paladar, por primera vez sentía el alcohol
recorriendo por sus papilas, y busco repetir esta sensación infinitas veces,
yendo a buscar más tragos cada vez que se lo acababa fugazmente.
.- No entiendo como no había bebido
alcohol antes, gracias Lilian, creo que te amo. –Le dijo Charlotte medio
borracha a Lilian-
.- Anda, deberías dejar de beber,
vamos a la cocina, te preparare algo de comer.
.- Mejor tráeme otro trago.
.- No más tragos para ti.
.- Esta bien, si tengo un poco de
hambre.
Ya en la cocina, Charlotte, en un
momento de euforia extrema, tomo un cuchillo y amenazó a Lilian, obligándola a
buscar otro trago, Lilian, sagazmente persuadió el tema, aunque el frío del
cuchillo le acariciara los retazos de piel del cuello, consiguió que Charlotte lo soltara y fueron a donde todos estaban mientras la velada seguia su curso.
Los invitados poco a poco se iban, hasta que
solo quedaron solo ellos cuatro, Pandora le pidió a Charlotte que la ayudara a
limpiar la cocina, Lilian la había dejado caótica y Mort le pidió a Lilian que
lo acompañara al baño, alegando que se sentía mal, y que tenía ganas de
vomitar.
Estando en la cocina, Pandora,
afortunada, como si la muerte quisiera que ella le diera de beber la sangre de Charlotte,
vio el cuchillo con que Charlotte amenazaba hace unas horas a Lilian, y le pidió
que se lo pasara, Charlotte entre arcadas y muecas torpemente tomo el
cuchillo y se lo dio a Pandora. -Veo que estas muy ebria- Dijo Pandora mientras
Charlotte le daba el cuchillo.
.- Solo me he bebido unos cuatro
tragos, es poco señor agente. –Respondió, totalmente ebria Charlotte.
.- ¿Señor agente?
Charlotte, miro a su alrededor,
suspiro, termino su trago y exclamo entre dientes. – Ah, verdad que sigo aquí.
Charlotte, en un movimiento brusco
hizo que se cayera el vaso del que bebía y mientra se agachaba para recogerlo,
Pandora, como seducida, no lo pensó dos veces, le enterró a Charlotte en la
nuca el cuchillo, con todas sus fuerzas, y mientras la sangre, huía como
asustada del cuerpo de Charlotte, Pandora recitaba “Que delicia, la noche fue
testigo de la única razón de la existencia, nacemos para morir o morimos para
nacer, paradigmática y efímera es nuestra existencia, que seguro no es más que
el sueño de algún perturbado.”
En el baño, Mort espero a que
Lilian tuviese un desliz, un pequeño descuido para cumplir su cometido, pero
Lilian lo vigilaba, como una hiena vigila celosamente el cadáver de una cebra
que acaba de conseguir en la pradera, con la misma mirada del viejo asesinado
en el corazón delator de Allan Poe.
Mort, perdió la paciencia. - Que
horrible esta sensación, como si me hubiese tragado un kilo de clavos al rojo
vivo, Lilian, acércate, toma mi brazo por favor.
Lilian inocentemente cumplió lo
pedido por Mort, que diligentemente la tomo del cuello, la pego a una pared, la
miro a los ojos y dijo:
.- ¿Te dan asco las cucarachas?
.- Mucho asco, ahora suéltame, me
asustas.
.- ¿Y qué haces cuando ves una
cucaracha? ¿Huyes, la aplastas o pasas de largo, como si no la hubieses visto?
.- ¡SUELTAME!
.-
Responde primero, si tienes algo de afecto por esa ilusión mundana que torpemente
llamamos vida.
.- La aplasto
.- Pues aplastada serás, acabas de decidir tú por
mí que sucederá esta noche.
.- ¡Espera!, ¿qué dices?
.- Que no eres más que una cucaracha para mí.
Mort, tomo el tubo, si ese, donde
cuelgan las toallas, golpeo a Lilian en la cabeza con todas sus fuerzas, al
estar ella en el suelo noto que aun respiraba, busco el jabón en la bañera, y
se lo metió en la boca a Lilian, enterrándoselo hasta la garganta, murió asfixiada,
el asesinato más pulcro que alguien imaginarse puede.
Pandora y Mort, decidieron sacar
ambos cadáveres a la sala quemar la casa e irse. Empezaron a verter un líquido
inflamable por todo el apartamento, Pandora encendió un cerillo, lo arrojo
mientras Mort salía, y se retiraron.
.- Vamos a mi casa, te invito a un
trago. – Dijo Mort al estar lejos ya del incendio
.- Me agrada la idea, pero me iré al amanecer.
Ya en casa, Mort sirve dos tragos,
pero insaciable, como un adicto a la muerte aderezo el trago de Pandora con
algo de arsénico y lo puso en la mesa, se dio la vuelta, confiado, imaginando
ya que hacer con otro cadáver, para tomar el encendedor mientras sacaba un par
de cigarrillos, Pandora, astuta y asesina, mientras Mort estaba de espaldas, saco
de su bolso una botella con un líquido transparente, y lo vertió en el trago de el.
.- ¡Salud! Disfrútalo. –Balbuceo Mort,
encendiendo un cigarrillo.
.- Igual tú, disfruta, como nunca
has disfrutado un trago.
Todo esto dicho, mirándose a los
ojos, los dos con una mirada de satisfacción, perturbante, los ojos abiertos,
las manos temblando tímidamente, y el aire del ambiente, denso, como si hubiese
argón en la habitación.
Al pasar un par de minutos, cuando Mort
termino de fumarse el que sería su ultimo cilindro de placer, sintió un pequeño
malestar en el estómago, que luego fue peor y luego insoportable haciendo que
se retorciera como un gusano en el piso, cayendo, muerto tras toser algo de
sangre, Pandora exclamaba, mientras tomaba la caja de cigarrillos, el dinero y el
encendedor y de Mort “Todas las noches, en algún lugar del mundo, algún bastardo
mata a alguien y al pasar los días muere, me complace, ya no tener que hablar
como poeta del medio evo, ay Mort, no sabes desde cuando quería ver tu cuerpo,
sin oxígeno en los pulmones."
Inocente, Pandora sin sospechar que había sido
envenenada, encendió un cigarrillo. Solo alcanzo a darle dos caladas cuando sintió
que se mareaba. –Será que no debo fumar más hoy –Pensó- desecho el cigarrillo,
inútilmente, dio media vuelta, miro en dirección de la casa de Mort y se dio cuenta,
vomito algo de sangre y cayó muerta, mientras tímidos rayos del alba se
asomaban por detrás de las montañas.
Andrés Restrepo.
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