No es que acostumbre hacer esto, aunque se vea poco elegante
mis últimos 5 meses han consistido solamente esto. En rebuscar entre ceniceros
los filtros a medio apagar de esta sensación que me subleva, encontrarme perdido, sin brújula ni nada que
me pueda guiar. Yo solía trazar líneas en mapas para no perderme más, pero nací
sin un rumbo y la nada se encarga de contar mis últimos días, dime, ¿amarías a
alguien que no es de ningún lugar?
He creado un bunker de papel, hice una muralla y me quede
por fuera. Entre tu espalda y la pared, entre tu sentencia y la guillotina, entre
mi piromanía y el calor de tu cuerpo, ¿me seguís? Nunca se a donde lleva nada,
y todo puede terminar en perdernos el uno dentro del otro ¿Escuchas la tos?
Todas las palabras del lugar se han intoxicado, hieden a ti. Tienen fiebre y se
le acaban las energías, mueren de sed mientras muero de ganas, mueren entre los
versos y entre las cartas a todas tus catástrofes. Desde que escucho los gritos
de las palabras, entre tu piel y el sudor quiero sacártelas a fuerza de amor, y
plasmarte en cada página eterna, quizás es el fin, el fin de las noches que
intentamos morir. El fin de la historia que intento repetir, pero si tú eres
eterna. Cuando no quede nada de ti en tu agujero te tendré toda en este, lleno
de epitafios y golondrinas embalsamadas, entre los labios fríos de la
incertidumbre y el no sé qué de tu voz.
Termino totalmente vestido en cama, la noche otra vez me
desordeno los muebles, te oculto a vos, a mi corazón y mis cigarros, te
enfrascas en llover entre los efímeros momentos de sosiego de este emparaguado,
a veces cronopio, a veces solo vos, apuesto todo a los ases de tu piel, término
borracho jugando a la ruleta rusa con tu recuerdo, en la segunda ronda no me
podré escapar.
Andrés Restrepo; Jairo Mendez.
Vista desde otro verso: http://alotroladodelverso.blogspot.com/2014/06/extrema-ansiedad.html